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Protectores solares físicos, la opción más segura y saludable

Elige el protector solar más seguro y saludable

Con la llegada del calor y el buen tiempo son muchas las personas que recuerdan la importancia del protector solar para prevenir el envejecimiento y proteger la piel, pero no es tan sencillo. Por un lado, no todos los protectores solares son iguales. En el mercado encontramos los protectores solares físicos o con filtro químico. No todos son seguros para nosotros o el medio ambiente. Por otro lado, estamos acostumbrados a rescatar el protector solar con la llegada del verano o incluso únicamente en los días de playa o piscina. Lo cierto es que la protección solar es importante todo el año. 

Pero, ¿Cómo podemos proteger nuestra piel? ¿Qué tipos de protectores existen en el mercado? ¿Qué son los filtros solares físicos y los químicos? ¿Son mejores los protectores solares físicos? Elegir el protector solar más seguro y saludable no es tarea fácil. Hoy vamos a descubrir cómo entender correctamente su nomenclatura para que empieces a proteger tu piel todo el año.

El SPF, ¿cómo elegir el mío?

Antes de nada, debemos elegir un factor de protección solar o SPF. El factor de protección es el encargado de proteger a nuestra piel. Cuanto más elevado, más tiempo protegerá a nuestra piel hasta que empiece a mostrar signos de enrojecimiento. Para ello, debemos tener en cuenta nuestro fototipo de piel y el número de SPF para conocer el tiempo de protección. Es tan simple como multiplicar el tiempo que tarda cada piel en ponerse roja por el número de protección.

En el caso del tipo 1 que equivale a una piel clara, aguantaría unos 10 minutos al sol sin quemarse. Por tanto, si usamos una protección de 30 SPF, multiplicaremos 30 por 10, lo que nos da un total de 300 minutos. En el caso de utilizar un protector solar 50 SPF, serían 500 minutos. Y si pasamos al fototipo número 2, estaríamos hablando de 20 minutos de tiempo base sin enrojecerse.

Como resultado, siempre es mejor opción emplear una protección alta que una más baja. Pese a que siempre se ha creído que las más altas son solo para personas muy claras de piel o que no quieren ese tono bronceado característico del verano.

protectores solares físicos

Filtros solares, químicos o físicos (minerales)

La principal diferencia entre ambos es la forma en la que protegen nuestra piel. Es decir, mientras que los filtros solares químicos absorben los rayos UVA y los descomponen mediante un proceso que genera calor en nuestra piel, los físicos o minerales reflejan esos rayos. En el caso de los protectores solares físicos, los rayos no llegan a penetrar nuestra piel, ya que rebotan antes de alcanzarla

Los filtros físicos contienen óxido de zinc, óxido de titanio, talco, mica y óxido de hierro. Suelen tener una textura espesa y un acabado más blanquecino que los químicos, por lo que pueden tener más complicaciones para absorberse, aunque las marcas no dejan de innovar y ofrecernos texturas mejoradas cada año. Otra gran característica de este tipo de protectores es que no suele causar alergias. Por lo que, para personas con pieles sensibles o reactivas son un gran aliado. Por último, debido a su formulación, acostumbran a ser más hidratantes.

Volviendo a los protectores químicos, estos están formulados con sustancias que interactúan directamente con el sol. Su composición suele variar, pero habitualmente hablamos de una base de carbono, oxígeno e hidrógeno (algunos de los ingredientes con los que podemos detectar rápidamente este tipo de protectores son salicilato, benzoato u oxibenzona). Al contrario que en el caso anterior, estos suelen tener una apariencia más ligera e incluso transparente, siendo más fáciles de absorber, pero tienen un mayor porcentaje de riesgo de producir alergias u otras reacciones en la piel. Estos ingredientes no solo pueden ser perjudiciales para nosotros, también lo son para el ecosistema marino.

protectores solares físicos

Beneficios de los protectores solares físicos

¿Cuál es mejor? No cabe duda que las cremas solares sin filtros químicos son la mejor alternativa para nuestra piel, ya que además de no causar alergias en la piel, los filtros químicos pueden actuar como disruptores endocrinos. Nuestro organismo no es capaz de sintetizar los ingredientes nocivos que contienen esos protectores solares por lo que se van acumulando en nuestro organismo, pudiendo derivar en diferentes patologías. Sin embargo, los protectores con filtros físicos son los más seguros y saludables debido a que hacen efecto pantalla y consiguen reflejar los rayos solares. Además, con el avance de la tecnología, cada vez son más fáciles de aplicar pudiendo estar a la altura de los protectores químicos tradicionales pero siendo una opción segura para todos.

Por tanto, podemos ver como los ingredientes que pueden llevar los protectores solares con filtros químicos, no son tan seguros como nos hacen creer. El propio Reach reconoce que solo se testan el 3% de los ingredientes químicos que se producen y consumen en la Unión Europea en grandes cantidades. Podéis obtener más información en el post de Organics Magazine.

La importancia de (re)aplicar

Una vez hayas elegido el mejor protector para tu tipo de piel y el factor adecuado, es importante seguir las indicaciones del fabricante y usar el producto correctamente. 


En el caso de fórmulas con filtro químico, la primera aplicación debe hacerse unos 20/30 minutos. Los protectores con filtro físico no necesitan aplicarse con antelación, ya que harán efecto desde el momento en el que los extendemos en nuestra piel. En cualquier caso, elijamos una u otra alternativa, debemos recordar volver a aplicar el producto durante el día. Con el paso del tiempo el protector dejará de hacer efecto y dejaremos a nuestra piel desprotegida. En especial debemos poner atención después de baños en playa o piscina.

Recordad que en el mercado encontramos protectores específicos para rostro o cuerpo, pero también para labios, zonas con tatuajes o cicatrices que requieren un extra de protección e incluso específicas para bebés o niños pequeños. Lo más habitual es encontrar estos protectores en formato crema o spray, pero también existen opciones sólidas, más compactas y fáciles de llevar en cualquier lugar.

¿Conocías las diferencias entre filtros solares químicos y físicos? ¿Has probado los protectores físicos? ¡Estamos deseando leerte en comentarios!

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